sueldo del socio

En la mayoría de las micropymes, los socios son también administradores y además trabajadores de ella, y a pesar de ser muy habitual, Hacienda no manifiesta una postura clara sobre el tratamiento del sueldo del socio, dejándolo al arbitrio del inspector que analice cada caso concreto.

Si bien atendiendo a la ley y la jurisprudencia podemos extraer una serie de criterios orientadores:

A) Respecto a las cantidades percibidas por administrar la sociedad (cuando además de socios somos administradores).

  • La totalidad de las retribuciones percibidas por las funciones propias del cargo de administrador, con independencia de que se formaliza adicionalmente un contrato de alta dirección, se consideran rendimientos de trabajo (Art.17.2.e) de la LIRPF).
  • Dicha calificación es independiente de que sean deducibles posteriormente en el Impuesto de Sociedades.
  • Para que lo sean lo primero es que se recoja en los estatutos sociales que el cargo de administrador es retribuido.

B) Cuando prestamos servicios a nuestra propia sociedad.

Hay que distinguir, si esos servicios son rendimientos de trabajo o de actividad económica.

Para que se pueda calificar nuestra labor como rendimientos de trabajo, debemos cumplir los siguientes requisitos:

  • Dependencia en la ejecución del trabajo: Son indicios de esto: asistencia al centro de trabajo, sometimiento al horario de la empresa, inserción en la organización empresarial.
  • Ajeneidad: entrega o puesta a disposición de la empresa nuestro trabajo o servicios prestados, el carácter fijo y periódico de las remuneraciones, no tener el control de la fijación de los precios o en la selección de la clientela.
  • No disponer de medios propios de producción. Esto, en el caso de profesiones liberales es difícil de demostrar puesto que en estos casos, el principal medio de producción será nuestra propia capacitación profesional, siendo los medios materiales irrelevantes.

En caso de no cumplir estos requisitos, o en todo caso, cuando estemos en posesión de más del 50% del capital social, habrá que calificar nuestro trabajo como actividad económica y pasar una factura con el IVA y la retención correspondiente.

En conclusión, atendiendo a nuestra propia experiencia y la práctica profesional ante Hacienda, y de una manera genérica recomendamos:

  • Establecer siempre en los estatutos sociales que el cargo de administrador no es gratuito y la forma de determinar su importe. Cada año la Junta General que apruebe la cantidad y hacer una nómina por ese importe con una retención del 42%.
  • Hacer una nómina como trabajador, especificando el puesto o categoría que se desempeña, sujeta al tipo de retención que corresponda según el procedimiento general y guiarnos por el convenio colectivo del sector para determinar el importe. Y guardar todo aquello que pueda demostrar que trabajamos para la empresa, como partes de trabajo, de instalación, tickets…
  • En el caso de que se trate de profesiones liberales como abogados, contables, arquitectos, o que el socio tenga más del 50% de la participación social, es mejor pasar una factura por nuestros servicios con el IVA y la retención correspondiente (21% actualmente).

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